Multiplicar vivaces y perennes por semilla


 

Las especies de Vivaces y Perennes más usadas en jardinería son las siguientes:

Vivaces y Perennes

 

- Acanto
- Achillea
- Agatea
- Aguileña
- Alternantera
- Alyssum
- Arctotis
- Armeria
- Asclepias
- Aster
- Astilbe
- Aubrieta
- Begonia de flor
- Bergenia
- Campanula
- Capuchina
- Centaurea
- Cerastio
- Cineraria - Clavel
- Cóleo
- Coreopsis
- Delphinium
- Dicentra
- Dimorphoteca
- Don Diego de noche
- Escabiosa
- Estachis
- Festuca glauca
- Flox perenne
- Gaillardia
- Gazania
- Genciana
- Geranio
- Gerbera
- Gitanillas
- Godetia
- Heléboro

- Heuchera
- Hosta
- Iberis sempervirens
- Lavanda o Espliego
- Lobularia
- Margarita
- Monarda
- Nomeolvides
- Nemesia
- Parietaria
- Primula
- Rudbeckia
- Salvia
- Saponaria
- Tomillo
- Verbena
- Veronica
- Vinca

 

La multiplicación de plantas Perennes o Vivaces se puede hacer por tres métodos. En esta página vamos a ver el primero de ellos: por semillas.

 






1. Semillas

 


Compra semillas de calidad, envasadas al vacío y comprueba que no haya pasado su fecha de caducidad.

En el paquete viene información útil como la época de siembra, profundidad de siembra, clima idóneo, cuánto tarda en germinar...

Otra opción es recolectarlas. Para ello, tienes que vigilar la evolución de la floración y evitar que caigan al suelo. Mete los capítulos florales en bolsas de papel, corta el tallo y sacude fuerte la bolsa para recoger los granos. Selecciona las semillas más sanas, déjalas secar un poco y guárdalas en papel (nunca en plástico), por ejemplo, un sobre, y a su vez, metidas dentro de un tarro con tapa de rosca.

Pon una etiqueta o escribe en el sobre la especie/variedad y fecha de recolección. Coloca el recipiente en lugar fresco, seco y oscuro.

La multiplicación por semilla tiene el inconveniente que combina los genes de sus progenitores y se pueden perder buenas características estéticas de sus padres. Por el contrario, haciendo multiplicación asexual, es decir, por esqueje, acodo o injerto, se obtiene una planta que es exactamente igual que la madre (un clon). Este problema es más patente si usas semillas por tí recolectadas que si las compras en el comercio, ya que en este caso, son obtenidas con mayor homogeneidad de los campos de producción.

2. Época de siembra

La mayoría de Vivaces y Perennes se siembran en primavera y principios de verano, pero según la especie, hay siembras durante todo el año. Mira el dato que viene en el paquete de semillas.

A mediados de invierno se pueden iniciar los semilleros, pero a cubierto, por ejemplo, en casa junto a una ventana, en un invernadero, etc. Si además dispones de calefacción, por ejemplo, un semillero eléctrico, y luz artificial cuando germinen, se amplían las posibilidades.

3. Siembra en semillero o almárciga



Es lo más típico. Consiste en sembrar en recipientes tales como bandejas, cajas, macetas, etc., protegidos de los fríos y del viento en interiores, invernaderos, cobertizos o el alfeízar de las ventanas.

La alternativa a los semilleros es hacer la siembra directamente en la tierra del jardín; al final de esta página tienes la explicación, pero vamos a ver a continuación el caso más habitual, que es hacer un semillero en vez de la siembra directa en suelo.

4. Recipientes para semilleros


Bandeja de alveolos de plástico y de corcho

Los contenedores que se pueden utilizar son variados (mira fotos superiores):

 

- Bandejas de plástico planas.

- Bandejas de poliestireno expandido (corcho blanco) con alveolos (compartimentos).

- Bandejas de plástico flexible negro con alveolos.

- Macetas, cuencos, jardineras, envases de yogur, tarrinas de plástico, cajones de madera...

 


Semillero eléctrico


- Cajas de propagación o "mini-invernaderos". Poseen una cubierta de cristal o de plástico y muchos están dotadas de calefacción de fondo mediante cables que se enchufan a la red eléctrica; otros no llevan calefacción. Esto permite tener temperatura cálida para hacer siembras en otoño e invierno.

Las bandejas de alveolos, tanto de corcho como de plástico, son las mejores porque los plantones no tienen competencia y se obtiene un cepellón sano que no se altera al trasplantarlo.

Sea el recipiente que sea, deben tener agujeros en el fondo de drenaje para que salga el exceso de agua.

5. Sustratos

 


Para sembrar se puede usar turba sola, pero es mejor mezclarla con arena (mitad y mitad de cada una) o turba más perlita para dotarla de mayor capacidad de aireación.

Otra mezcla también buena es:

- Una tercera parte de turba.
- Una tercera parte de compost (mantillo de hojas).
- Una tercera parte de arena de río o bien de perlita.

En realidad, para siembras no hay que complicarse mucho a nivel de aficionado; un mantillo universal o turba esponjosa, sirven. No se recomienda usar tierra del jardín porque contiene hongos, semillas de malas hierbas y se apelmaza por la arcilla.

6. Siembra

 



Reparte las semillas homogéneamente por la bandeja o por la maceta y cubre con una fina capa de sustrato, lo mínimo, sólo para taparla, 1 ó 2 veces el grosor de la semilla, y asienta ligeramente con las palmas de las manos o algo plano para que queden en contacto íntimo semilla y sustrato.

Si siembras en bandejas de alveolos o compartimentos, con un palito o un dedo haz un pequeño hueco en cada compartimento y echa 3 ó 4 semillas. Se echan más de una porque no todas germinan. Tápalas a continuación.

No cubrir la semilla con sustrato de las siguientes especies porque requieren luz para germinar:

- Acanto
- Alyssum
- Arabis caucasica
- Campanula
- Lysimachia
- Begonia semperflorens

Lupinus y Acanto poner la semilla a remojo antes de la siembra.

Aquilegia o Delfinium dar un tratamiento de frío en refrigerador doméstico a 4 ó 5ºC durante unos 20 días antes de la siembra, por ejemplo, situando en el compartimento de las verduras.

7. Etiquetado

 


Semilleros en bandejas de alveolos


Las plántulas son iguales unas de otras. Para no confundirte, clava en el semillero una tarjetita de plástico, madera u otro material resistente con el nombre de la especie, variedad y fecha de siembra. Para ello, usa un rotulador indeleble, pues la tinta normal se corre al mojarse.

8. Plástico o cristal

 


Sobre el semillero es muy recomendable poner una placa de cristal o un plástico transparente (podría ser de cocina). Esto ayuda a mantener la humedad del sustrato y regar con menos frecuencia. Además, permite una temperatura cálida y evita las corrientes de aire.

A diario, o cada dos días, se debe retirar la cubierta para ventilar la tierra y para regar pulverizando.

Coloca todo a resguardo del sol directo y a una temperatura que ronde los 15 ó 20º C.

9. Riego

Riega con cuidado para no mover las semillas ni destaparlas. Para esto es útil un pulverizador de mano o la mochila de tratamientos.

Los riegos deben ser frecuentes y con poca cantidad de agua impidiendo que por cualquier causa se seque el substrato ya que se interrumpiría la germinación.

Es bueno añadir en el agua de riego algún fungicida como Captan o Benomilo que proteja de hongos.

10. Aclareo


Tras la germinación, cuando tengan los dos cotiledones (especie de hojitas), retira definitivamente el plástico o cristal y traslada el semillero a un lugar muy luminoso, por ejemplo, cerca de una ventana, pero sin sol directo.

En este momento, si es una bandeja plana, NO de alveolos o compartimentos, deberás eliminar las plantulitas más débiles por estar muy densas. Aclara para que quede 2 ó 3 dedos de espacio entre cada una.

En lugar de tirar a la basura este exceso de plantitas, se pueden trasplantar con mucho cuidado a otros alveolos o macetas pequeñas.

Si la bandeja es de alveolos y ha germinado más de una semilla por compartimento, deja una única planta por alveolo, la que sea más fuerte. Lo mismo que antes: arranca y tira el exceso o trasplántalas a otros alveolos vacíos o macetitas.

11. Repicado o trasplante

 


Repicado

 

Luego, las plántulas siguen creciendo y cuando tengan un par de hojas verdaderas (no son hojas verdaderas los cotiledones que salen nada más germinar), se trasplantan a macetas individuales, por ejemplo de 12-14 cm de diámetro hasta ya plantarlas definitivamente en el jardín desde esta maceta.

Necesitarán mucha luz para que las plantitas no crezcan larguiruchas.

Siembra directa en la tierra del jardín de Vivaces

 


La mayoría de especies es mejor multiplicarlas en semillero (contenedores diversos) y de ahí al jardín cuando tengan un cierto tamaño. Sin embargo, también se puede sembrar directamente en la tierra definitiva.

  1. Para sembrar en el suelo hay que prepararlo muy bien. Labra para que la tierra esté suelta, mullida y disgregada. Reparte algo de abono orgánico (mantillo, turba, estiércol, etc.) y mézclalo bien. Finalmente nivela con el rastrillo.

  2. Con un palito, marca diferentes zonas para cada especie (si es que vas a sembrar un macizo variado).

  3. Reparte homogéneamente las semillas por la superficie. Si las semillas fueran muy pequeñitas, puedes mezclarla con arena para que sea más cómodo su distribución.

  4. Tapa ligeramente con el rastrillo, igual que se hace cuando se siembra el césped. También se pueden tapar echándoles por encima una fina capa de mantillo. Si quieres, para aumentar la temperatura y de esta forma que germinen antes las semillas, puedes cubrir con un plástico transparente, aunque esto te obligará a retirarlo para ventilar día sí, día no, aproximadamente.

  5. Riega con mucho cuidado, a modo de lluvia fina para no arrastrar semillas ni encharcar.

  6. Aclareo. Una vez que hayan nacido, es preciso aclararlas, es decir, eliminar el exceso de plantitas para que quede un espacio razonable entre unas y otras (entre 25 y 40 centímetros, según la especie debe quedar). Por ejemplo, da una pasada quitando una de cada dos, las más débiles, y 10 ó 15 días más tarde, da otro repaso para dejar ya la cantidad definitiva, separadas esos 25-40 cm que decía antes.

Problemas de los semilleros

1. Cuando compres semillas fíjate en la fecha de caducidad que indica el envase.

2. Temperaturas: procura mantener mínimas nocturnas por encima de los 10ºC y de día como máximo 35ºC para que no se deshidraten; un golpe de calor puede acabar con la germinación.

3. Mantén constante la humedad del sustrato.

4. Los sustratos encharcados por exceso de riego dificultan la respiración de las raíces aún muy débiles y se pudren.

5. Con poca luz las plantas se ahilan y no hay casi fotosíntesis para desarrollar hojas. Por el contrario los excesos disparan la transpiración de forma peligrosa.

6. Las plagas en semilleros de pulgones, ácaros, orugas, escarabajos, caracoles y babosas causan estragos cuando las plantas son aún jóvenes y no pueden defenderse de sus ataques.


Oruga comiendo y Damping-off (cuello necrosado)

7. Hay hongos que atacan las hojas y otros las raíces. En semilleros, los de las raíces son más peligrosos. Causan gran mortandad en plántulas recién germinadas. Es lo que se conoce por 'caída de plántulas' o 'damping-off'. A nivel del cuello quedan ennegrecidos y se doblan cayendo sobre el sustrato.

Los causantes son Fusarium, Phytophthora y Rhizoctonia. La infección se expande con rapidez por todo el semillero.

Para evitar que aparezcan sigue estos consejos:

  • Usa sustratos limpios y frescos. No uses para semilleros tierra del jardín que seguro que lleva hongos nocivos.

  • Un buen sustrato es muy poroso, tanto que cuando hace calor debes regar dos veces al día.

  • Evita el exceso de agua porque despierta el inóculo.

  • Bandejas, herramientas y estructuras limpias (por ej. con lejía).

  • Si utilizas estiércol que esté bien fermentado.

  • No pongas una elevada densidad de plantas.

  • Ventila en forma adecuada para evitar el aire enrarecido.

  • Tratamiento químico según el hongo que esté actuando, aplicando alrededor del cuello de las plantas un producto que contenga Benomilo, por ejemplo. No es muy eficaz.

Multiplicar Vivaces y Perennes por ESQUEJES y DIVISIÓN DE MATA >>



Semilleros de flores vivaces, perennes y plantas de temporada


Más información en el Archivo: